La espinaca es uno de los cultivos donde la elección de variedad pesa más en el resultado final. Estos son los tres criterios que nuestros asesores revisan con cada productor antes de la temporada.
1. El mercado define el tipo de hoja
No es lo mismo producir espinaca baby para ensalada empacada que espinaca de manojo para mercado fresco. La forma de la hoja (lisa, semisavoy o savoy), el color y la velocidad de crecimiento cambian según el destino de la cosecha.
2. La ventana de siembra
Las variedades tienen distinta tolerancia a la floración prematura y al frío. Elegir un material adaptado a la ventana de siembra de tu zona reduce pérdidas y mejora la uniformidad del corte.
3. El paquete de resistencias
El mildiu (Peronospora effusa) evoluciona con nuevas razas cada pocos años. Revisar en la ficha técnica qué razas cubre cada variedad es la mejor forma de proteger el cultivo sin depender solo de aplicaciones.
En nuestro catálogo puedes filtrar las espinacas por región y consultar la ficha técnica de cada variedad. Si tienes dudas, un asesor te ayuda a comparar opciones.



